Un brújula para el presidente

humala confundido  Unas de cal y otras de arena. Con esta frase podríamos definir las alocuciones del presidente Ollanta Humala. El problema es que nos entusiasma primero con unos granos de arena, y después entierra nuestra esperanza con cerros de cal.

Nos renació el optimismo con su disertación en la 31 Perumin, en la que se comprometió a consolidar el crecimiento económico eliminando las trabas burocráticas a la inversión, haciendo respetar el principio de autoridad y promoviendo la iniciativa privada, en especial la minería. Su discurso pareció hecho por el ministro Luis Miguel Castilla. 

La camionada de cal nos cayó el miércoles, cuando declaró que la culminación del proyecto Conga no depende de su gobierno, que su prioridad son los programas sociales, y que el crecimiento económico, a su juicio, es menos importante que la redistribución del ingreso.

El presidente se equivoca si cree que impulsando los programas sociales llegará sin desgaste al 2016. Primero porque el mercado objetivo de esos programas es cada día más pequeño, y segundo porque la ineficiencia del estado hará que se produzcan nuevos episodios de intoxicaciones  y corrupción que le pasarán la factura.

Además, hace muchos años que nadie saca grandes réditos políticos porque regala desayunos o reparte plata. Alfonso Barrantes creó el Vaso de Leche pero no pudo reelegirse alcalde de Lima, ni llegar a la presidencia. Toledo inventó Juntos pero quedó quinto en las últimas elecciones. Y Fujimori tampoco cosechó apoyo por esos programas sino porque acabó con el terrorismo y con la inflación, y  fijó las bases de nuestra economía actual.

El grueso de  electores está hoy en la nueva clase media que difícilmente votará por una fuerza política que desdeñe el crecimiento económico. Lo que esa clase quiere es un estado que la libere de los tributos excesivos, de las leyes laborales demagógicas, de la tramitología y demás trabas que le impiden al país crecer y trabajar con libertad.

Sin embargo, Humala ha decidido ser el presidente de los programas sociales, apostar por el estado asistencialista. Y también ha decidido darle más importancia a la “redistribución” de los ingresos que al crecimiento de nuestra economía.

Humala no entiende del 90% de los ingresos es generado por el sector privado, que el estado aporta apenas el 10% a duras penas. No entiende que sin inversión privada no hay crecimiento económico y que sin éste no hay ingresos para redistribuir.

Pero lo más lamentable es su doble discurso frente a Conga. Al parecer quiere lavarse las manos y dejarle el problema al próximo gobierno, lo cual sería una irresponsabilidad monumental porque el futuro de la minería pasa por la ejecución de ese proyecto de casi 5,000 millones de dólares.

Hay un contrato que compromete al estado a brindar todas las garantías necesarias para la ejecución de Conga, de manera que el presidente no puede decir que su gobierno no tiene nada que hacer en este tema. Está obligado a proteger esa inversión de los extremistas que hoy la amenazan, no puede rehuir a esa responsabilidad por cálculo político.

No solo lo obliga el contrato, también nuestras leyes y la propia Constitución. Si Humala no lo entiende, entonces sí estamos ante un grave problema. El presidente tiene una gran confusión política, necesita una brújula. Que alguien lo oriente por favor.

2 comentarios en “Un brújula para el presidente

  1. No puede con Conga y sus programas sociales A LA VEZ? .. Tampoco solucionar varios puntos álgidos como el sector salud y educación…. entonces para que es Presidente?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s