Ollanta: ¿El poder por las buenas o por las malas?

Los ataques contra periodistas, la campaña sistemática sobre un supuesto complot político contra Ollanta Humala, el chantaje contra dos encuestadoras, y la denuncia falsa de un “despido masivo” de periodistas, nos hacen presumir que alguien busca echar sombras sobre el proceso electoral para deslegitimarlo dentro y fuera del país.

Se trata al parecer de un plan que busca crear un ambiente de dudas sobre la limpieza y la legalidad de las elecciones, una atmósfera de malestar, para justificar una asonada callejera, una intentona golpista, o ambas, y frustrar así el proceso.

Ello coincide con persistentes rumores sobre un intento de comprometer a personal del ejército en una aventura golpista, pretensión que según claros indicios ha sido rechazada en esa institución comprometida con la defensa del orden constitucional.

Un hecho que nos lleva a presumir la existencia del complot para enlodar las elecciones es la acusación sistemática al Ejecutivo y a empresarios de ser parte de supuestos planes para “demoler la imagen” del candidato de Gana Perú.

Otro hecho es el ataque sistemático a los medios de prensa que critican el plan de gobierno y las propuestas económicas de Gana Perú.

La agresión al colega Jaime de Althaus no ha sido algo aislado sino parte de una escalada de ataques que buscan amedrentar los medios de comunicación y generar la sensación de que estos han sido capturados por la candidata opositora del comandante.

Periodistas de los canales 2 y 5, y de RPP han sido amedrentados por grupos ollantistas en una maniobra típica de la izquierda totalitaria, muy usada por el régimen de Hugo Chávez en Venezuela y por el de Evo Morales en Bolivia.

Otro hecho es la “denuncia” que sostiene que ha comenzado un “despido masivo” de periodistas que se oponen a Keiko Fujimori, como si de pronto, sin siquiera ser la favorita para ganar, aquella hubiese sometido bajo su férula a las empresas periodísticas.

Los medios de prensa que despidieron a cuatro periodistas han sido opositores de Keiko en la primera vuelta, y además muy críticos del fujimorismo. No hay nada que haga presumir que la candidata pueda ejercer alguna influencia sobre esos medios.

Un hecho adicional que sustenta nuestra presunción es el repentino reavivamiento de una vieja acusación penal contra Manuel Saavedra, director de la encuestadora CPI, y Manuel Torrado, director de Datum, bajo la acusación absurda de haber manipulado las encuestas en la elección del 2000.

Acusación ridícula (la ONPE ha reconocido que no hubo fraude el 2000) con la que se induce a la ciudadanía a pensar que las encuestas electorales están siendo digitadas para favorecer a la candidata Keiko Fujimori.

Los hechos en conjunto apuntan a crear la sensación de que medios de prensa y periodistas “se han vendido al fujimorismo”, que por eso hay una “reacción del pueblo” (violencia contra la prensa); que las encuestas están corrompidas; y que el Ejecutivo está empeñado en liquidar la imagen de Ollanta.

De todo ello se colige que “no hay prensa libre, las encuestadoras son manipuladas y el gobierno y los empresarios se ha aliado para demoler la imagen de Humala, y por eso hay “protestas” en las calles”.

Nada más lejos de la verdad. Lo que hay es un realineamiento legítimo de la sociedad frente a los dos candidatos. Pero a alguien no le interesa la verdad sino crear confusión, malestar, sensación de fraude, un clima propicio para la asonada o el cuartelazo.

Mario Vargas Llosa, llevado por su resentimiento crónico, le hace el juego al presunto complot repitiendo en su último artículo los mismos argumentos falsos sobre la prensa, y acusando al gobierno de estar demoliendo la candidatura nacionalista.

No solo eso. Ha llegado al extremo de afirmar que el 5 de junio los peruanos tendremos que elegir “entre el socialismo (Ollanta) y el fascismo (Keiko)”.

Calificar de fascista a la candidata de Fuerza 2011 y de socialista demócrata a Ollanta Humala es un exceso francamente patológico, descabellado, que ayudará sin duda a Keiko a seguir subiendo en las encuestas.

Pero volviendo al tema, las autoridades competentes deben estar alertas frente a lo que parece ser un plan contra las elecciones y contra el orden constitucional. ¿Quién o quienes están moviendo los hilos detrás del aparente complot?

Ollanta dice que ha renunciado al golpismo, sin embargo quienes llevan la voz cantante de las “denuncias” y campañas orientadas a deslegitimar las elecciones son los diarios, radios, revistas y políticos que apoyan o trabajan a favor de su candidatura.

En todo caso, les toca a las autoridades competentes seguir las pistas señaladas, verificarlas, y estar atentas para garantizar que el proceso electoral llegue a buen término y se respete así la voluntad popular expresada en las urnas.

A los demócratas nos corresponde alertar al país del posible complot, rechazarlo de plano y permanecer alertas en defensa del proceso electoral y de la democracia.

Anuncios

3 comentarios en “Ollanta: ¿El poder por las buenas o por las malas?

  1. Pero como que el “periodismo” no es parcial con esta nota queda demostrado la tendencia y la subjetividad de los grande medios de comunicación que defienden sus intereses a nombre de la “democracia” solo basta dar un vistazo a toda la “prensa” y ver lo que sus titulares tendenciosos, a veces sutiles, a veces rabiosos, y hasta aparentemente ambivalente le dicen a la población,el mensaje es claro “:Keiko al poder por que Ollanta es un demonio”son unos pocos quienes se animan a hacer verdadero periodismo comprometido y objetivo.pero si Ollanta gana que van hacer?lo mas probable es que sigan con lo mismo,subjetividad y pan y circo, y/o le vallan a “chupar las medias” y serán la parte propagandista de su gobierno, así lo han hecho muchas veces, los y las que tenemos un mínimo de comprensión de como se mueven el mundo de los medios sabemos que los mismo no son parciales.

  2. estimado IMBESIL, deja de manipular a la gente con tus mentiras, soy periodista, y el despido si es real, NO A KEIKO!!!, esta china sinvergüenza compro los medios, en especial el canal 2, 4 y 5, todos los dias dan con palo a humala, y en su afan disque imparcial atacan disque a keiko, pero luego la limpian, creen que uno es cojudo para tragarse ese cuento, keiko NO, Ollanta Si

    • Mil gracias por mostrarte tal como eres, un prototipo del humalista: agresivo, violento, irrascible, sin capacidad para responder ideas con ideas. Y como periodista, qué decirte, exhibes el nivel de redacción de un alumno del primer ciclo de periodismo. La palabra “imbesil” no existe en nuestro rico idioma, es “imbécil”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s