Reconciliación en democracia

Esta Navidad, cuando nos reunamos al calor del hogar con nuestros seres más queridos, recordemos a la distancia y de corazón a nuestros hermanos que sufren cárcel o persecución injustas, y a los que se juegan la vida en las junglas remotas y oscuras del VRAE y del Huallaga por darnos la paz y la libertad, preguntándose si volverán a ver a sus padres, esposas e hijos.

Recordemos con sentimiento fraterno y con gratitud eterna a quienes se tutean día a día con la muerte en aquellas selvas, y también a quienes están privados de su libertad sin justicia solo por habernos defendido de la barbarie.

Asumamos en estos días el compromiso íntimo de luchar en paz con la verdad por delante y con la ley en la mano, para liberar de los barrotes a los inocentes presos, y de la cacería inhumana a los perseguidos sin causa justa.

Seamos solidarios con nuestros policías y militares presos por haber cometido excesos en la lucha. En todo conflicto armado siempre se desata una vorágine de violencia imposible de controlar. Así lo demuestra la historia de la humanidad. Ellos arruinaron sus vidas por defendernos, no por dinero, ni por ser criminales. Son víctimas de la dinámica cruel de toda guerra.

También recordemos a nuestros compatriotas encarcelados o libres que, equivocados, han optado por el camino de la violencia terrorista pero se han  arrepentido. Extendámosles nuestra mano fraterna y comprensiva, démosle una oportunidad para que rehagan sus vidas.

El resentimiento eterno, la venganza – aunque esté cubierta con un manto de aparente “justicia” -, la ausencia de grandeza para perdonar, solamente han traído desunión e incordia en nuestra sociedad.

Olvido y perdón para nuestros hermanos equivocados pero arrepentidos, inclusive aquellos que están aún en las filas terroristas. Este es el camino que nos conducirá a la reconciliación nacional, asumámoslo, meditémoslo, discutámoslo.

En estos días en que nuestros espíritus se abren a los sentimientos más nobles y fraternos, a la reflexión, a la fraternidad humana, meditemos al respecto.

Lograr la reconciliación nacional en democracia y en libertad es la meta que debemos alcanzar para avanzar hacia la paz definitiva.

Que el espíritu de la Navidad ilumine nuestras mentes y nuestros corazones para que nuestros hermanos presos inocentes mantenga la fe en la justicia, para que nuestros defensores de la democracia regresen sanos y salvos a sus hogares, para que los peruanos ganados por el terror reflexionen y se arrepientan, para que nuestro Perú siga creciendo y prosperando, pero con sus hijos reconciliados en libertad y en democracia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s