Esta semana la izquierda ha fabricado a todo vapor cortinas de humo para tapar sus propios escándalos. Casi nos hicieron olvidar que el jefe del INPE y la ministra de Justicia se han zurrado en la Constitución, y que el jefe del Gabinete Ministerial los ha respaldado.
Lo más vergonzoso es que, tras lanzar sus “cortinas”, ha recurrido a su arma sucia predilecta: la manipulación estalinista de ciertos magistrados con pocos escrúpulos que se prestan para perseguir judicialmente a quienes aquella les señala. Sigue leyendo





