Por Carlos Meléndez (*)
(Tomado de la revista Quehacer N° 171 Jul-Sep de 2008)
La izquierda fracasó en el Perú. Solo durante la década de 1980 estuvo cercana al éxito electoral que le hubiese permitido acceder al gobierno. Fue un proyecto trunco que terminó devorado por las disputas internas de un frente lo suficientemente amplio como para traicionar sus propias convicciones pluralistas, y por un elitismo que lo alejó de lo que con pretensión llamaban sus bases. La constatación de las razones del fracaso es una tarea digna de los abundantes y reiterativos balances y talleres de izquierda, y no es el propósito de este artículo. Sigue leyendo