Ollanta, ¿de nuevo por la izquierda?

 El nombre Conga resultó premonitorio, pues el plazo para que se ejecute el importante proyecto minero no tiene cuando acabar, como aquel baile afro-cubano. Han pasado siete meses, y la danza continúa.

Los radicales que buscan truncarlo empujan desafiantes al ver al gobierno débil, incapaz de imponer la autoridad y de hacer respetar la ley, pusilánime.

Humala nos tiene desconcertados: un día dice que hará respetar la ley, pero a los pocos días hace lo contrario y cede ante los radicales. En Cajamarca, se viola el estado de emergencia y la autoridad responde “bien, gracias”. Sigue leyendo