Resaca crónica

Alejandro Toledo padece aparentemente de resaca crónica, porque entre tanta demagogia que ha derramado en los últimos días, ha dicho que su gobierno combatió la corrupción y “jamás manipuló a la justicia”. Más fácil es creerle que detesta el whisky y que frecuenta lupanares para predicar el Evangelio.

Cuando a Jorge “Koki” Toledo, el sobrino favorito, se le descubrió una cuenta bancaria con 750 mil dólares, sin tener trabajo conocido, los procuradores y fiscales “anticorrupción” se pusieron a silbar mirando al cielo, la prensa “moralizadora” prefirió ocuparse de la crisis en Moldavia, y las ONG en excavar el parque Kennedy buscando tumbas clandestinas. Sigue leyendo