El aparato político-mediático de la izquierda caviar, con apoyo de sus aliados externos y sus tontos útiles locales, presiona con todo para echarse abajo el Decreto Legislativo 1097. Bueno fuera que expusieran argumentos justos y coherentes con la defensa de los derechos humanos, pero no, a falta de ello recurren a las mentiras. Sigue leyendo