
Una de los mayores engaños que ha cometido la llamada Comisión de la Verdad (CVR) en agravio de las personas que creen de buena fe en ella, es la manipulación política de los llamados “casos judicializados” en contra de militares a los que acusa de supuestas “violaciones de los derechos humanos”.
Quienes creen que la CVR actuó con claridad e imparcialidad en ese tema se equivocan. Los miembros de esa comisión, unos de manera consciente y otros como “tontos útiles”, discriminaron políticamente a quienes “debían” acusar ante la justicia. Sigue leyendo